martes, 27 de septiembre de 2016

Ave Maria - Libera


Ave María
Autor: Giulio Caccini
Intérpretes: "Libera" del albúm "Angel Voices"

sábado, 24 de septiembre de 2016

Quisiera




Al terminar cada día
quisiera ofrecerte, Señor, las manos vacías
después de haber repartido todo lo que soy y tengo
entre tanta gente con la que me he cruzado.

Quisiera haber dejado mi corazón repartido
entre todos los que sufren:
unos en el cuerpo; otros, pobres, en el alma.

Quisiera haber dejado mi palabra entre los sordos
que apenas si oyen hablar de ti.

Quisiera haber dejado mi mirada entre los ciegos
que no te ven en los pliegues de la vida.

Quisiera haber dejado mi amor a ti
entre los que no sienten amor ni compasión por nadie.

Quisiera haber dejado mis caricias a los duros,
a los que no se enternecen ante nada.

Quisiera haber transferido mi sangre a los heridos,
a los que lloran, a los que están hundidos.

Quisiera haberme quedado sin abrazos
de tantos como hubiera debido repartir.

Quisiera haber dejado hasta el aliento
en todos los que están como vencidos.

Quisiera terminar, Señor, mi día,
sin nada que ofrecerte, las manos ya vacías…

Así, de esta manera,
no tendrías, Jesús, otro remedio
que llenarlas tú mismo con tu amor
para empezar de nuevo, al otro día,
a darme y repartirme entre la gente.
… lo mismo que haces Tú.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Sáname mi Señor - Felipe Gómez



Sáname mi Señor

Autor e intérprete: Felipe Gómez


Señor mío, no entiendo tus designios,
los dolores de la dura enfermedad.
Tú que estabas cubierto por la llagas, 
hoy te pido que de mí tengas piedad. 

Devolviste la vida al moribundo,
y los ciegos te pudieron contemplar.
Mira el llanto que cubre mis mejillas,
y me azota tanta debilidad.

Sáname, mi Señor,
por piedad, por amor,
por los méritos de tus preciosas llagas.
Sáname, mi Señor, 
por piedad, por amor,
y devuélvele la paz a mi alma.

Cuando veo que pendes del madero,
y  tu sangre lo tiñe por amor,
siento que mis heridas son cobardes,
y mis quejas ya no tienen razón. 

Hoy enfermo, Señor, voy a buscarte,
si Tú quieres te alabaré en la cruz.
Yo te ruego cambies mi cobardía, 
al decirte: lo aceptaré Jesús.

Fúndeme en tu dolor, 
dame fuerza y valor;
Sé que sufro, 
pero Tú eres mi calma.
Quiero ser, oh Señor, 
una llama de amor
que consuele el dolor de las almas.

Sáname, mi Señor,
por piedad, por amor,
por los méritos de tus preciosas llagas.
Sáname, mi Señor, 
por piedad, por amor,
y devuélvele la paz a mi alma,
y devuélvele la paz a mi alma.


El momento oportuno


Eclesiastés 3, 1-8


Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el sol:
tiempo de nacer y tiempo de morir;
tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado;
tiempo de matar y tiempo de sanar;
tiempo de destruir y tiempo de construir;
tiempo de llorar y tiempo de reír;
tiempo de hacer duelo y tiempo de bailar;
tiempo de arrojar piedras y tiempo de recogerlas;
tiempo de abrazar y tiempo de separarse;
tiempo de buscar y tiempo de perder;
tiempo de guardar y tiempo de tirar;
tiempo de rasgar y tiempo de coser;
tiempo de callar y tiempo de hablar;
tiempo de amar y tiempo de odiar;
tiempo de guerra y tiempo de paz.



martes, 20 de septiembre de 2016

Alabanzas del Dios Altísimo - San Francisco de Asís

San Francisco de Asís

Tú eres santo, Señor Dios único, que haces maravillas.

Tú eres fuerte, tú eres grande, tú eres altísimo, tú eres rey omnipotente, tú, Padre santo, rey del cielo y de la tierra.

Tú eres trino y uno, Señor Dios de dioses, tú eres el bien, todo el bien, el sumo bien, Señor Dios vivo y verdadero.

Tú eres amor, caridad; tú eres sabiduría, tú eres humildad, tú eres paciencia, tú eres belleza, tú eres mansedumbre, tú eres seguridad, tú eres quietud, tú eres gozo, tú eres nuestra esperanza y alegría, tú eres justicia, tú eres templanza, tú eres toda nuestra riqueza a satisfacción.

Tú eres belleza, tú eres mansedumbre; tú eres protector, tú eres custodio y defensor nuestro; tú eres fortaleza, tú eres refrigerio.

Tú eres esperanza nuestra, tú eres fe nuestra, tú eres caridad nuestra, tú eres toda dulzura nuestra, tú eres vida eterna nuestra: Grande y admirable Señor, Dios omnipotente, misericordioso Salvador.



NOTA: explica Fray León, hermano de la Orden de los Franciscanos, las siguientes palabras sobre el origen de esta alabanza:

«El bienaventurado Francisco, dos años antes de su muerte, hizo una cuaresma en el monte Alverna, en honor de la bienaventurada Virgen, Madre de Dios, y del bienaventurado Miguel Arcángel, desde la fiesta de la Asunción de Santa María Virgen hasta la fiesta de San Miguel de septiembre. Y se posó sobre él la mano del Señor. Después de la visión y de la alocución del Serafín y de la impresión de las llegas de Cristo en su cuerpo, compuso estas Alabanzas, escritas en el otro lado del papel, y las escribió de su propia mano, dando gracias a Dios por el beneficio que le había concedido».

jueves, 15 de septiembre de 2016

Madre de Soledad - Felipe Gomez


Madre de Soledad

Autor e intérprete: Felipe Gómez

Cuando yo recorro mis pisadas
Puedo ver que fue Dios quien lo quiso
Que me enternecieran tus dolores
¡Oh Señora, nuevo paraíso!

Delicada niña se ha rasgado el cielo
Tus manos recogen con tu suave velo
Los restos mortales al pie de la cruz
Te despedazamos a tu buen Jesús.

Dónde está tu niño, dónde san José
Qué hay de los pastores, pueblo de Belén
Madre de dolores,
 tu Hijo salvador 
Dime que consuelo doy a mi señor

Si mi cobardía volvieras valor
Y tantos pecados en una oración
Si pudiera en algo llevar esa cruz
Ser en el calvario el Juan de Jesús.

En tus soledades ya no llores tanto
Dame Tú la fuerza, el Espíritu Santo
Piedad, fe segura, Madre de Jesús
Fuerza, valentía si llega mi cruz

Cuando yo recorro mis pisadas
Puedo ver que fue Dios quien lo quiso
Que me enternecieran tus dolores

¡Oh Señora, nuevo paraíso!


Nuestra Señora de los Dolores


Hoy conmemoramos los siete dolores de la Santísima Virgen María; la iglesia nos invita a meditar en la vida dolorosa de nuestra Madre, quien a pesar del dolor siempre mantuvo la fe, confianza, obediencia y entrega total a la voluntad de Dios Padre.

Podemos realizar la meditación de diferentes maneras según el tiempo que dispongamos:

1. Un rosario de siete misterios: después de enunciar cada misterio se realiza la reflexión y a continuación se rezan un Padrenuestro, 7 Ave Marías y un Gloria. 

2. La corona de los siete dolores: se enuncia y reflexiona el dolor y rezamos un Avemaría.

3. Rosario con un misterio para cada día: inicia el lunes meditando el primer dolor acompañado por un Padrenuestro, 7 Ave Marías y un Gloria, así sucesivamente durante toda la semana, terminando el domingo con el séptimo dolor.

Dolores:


Primer Dolor: La profecía de Simeón (Lucas 2,22-35)

Segundo Dolor: La huida a Egipto (Mateo 2, 13-15)

Tercer Dolor: El niño perdido en el Templo (Lucas 2, 41-50)

Cuarto Dolor: María se encuentra con Jesús camino al Calvario (IV Estación del viacrucis)

Quinto Dolor: Jesús muere en la cruz (Juan 19, 17-39)

Sexto Dolor: María recibe el cuerpo de Jesús al ser bajado de la cruz (Marcos 15, 42-46)

Séptimo Dolor: Jesús es colocado en el Sepulcro (Juan 19, 38-42)



miércoles, 14 de septiembre de 2016

Llevar la cruz con paciencia - Papa Francisco



En la fiesta que celebramos el día de hoy: La exaltación de la Cruz, la iglesia nos invita a ejemplo de Jesús llevar con paciente nuestra propia cruz. Recordamos las palabras del Papa Francisco, sobre la respuesta del verdadero cristiano ante las dificultades:

"Entrar en paciencia: ese es el camino que Jesús nos enseña también a nosotros cristianos. Entrar en paciencia… Esto no quiere decir estar tristes. No, no, ¡es otra cosa! Esto quiere decir soportar, portar sobre la espalda el peso de las dificultades, el peso de las contradicciones, el peso de las tribulaciones. Esta actitud cristiana de soportar: entrar en paciencia".

"Aquello que en la Biblia se dice con una palabra griega, tan plena, la Hypomoné, soportar en la vida el trabajo de todos los días: las contradicciones, las tribulaciones, todo esto. Ellos -Pablo y Silas- soportan las tribulaciones, soportan las humillaciones: Jesús las ha soportado, ha entrado en paciencia. Este es un proceso -me permito la palabra 'un proceso'- un proceso de maduración cristiana, a través del camino de la paciencia. Un proceso que requiere tiempo, que no se hace de un día para otro: se realiza durante toda la vida para llegar a la madurez cristiana. Es como el buen vino".

El Papa dijo que tantos mártires estaban llenos de gozo, como por ejemplo los mártires de Nagasaki que se ayudaban unos a otros, "esperando el momento de la muerte". De algunos mártires, recordó, se decía que "iban al martirio" como a una "fiesta nupcial".

Esta actitud del soportar, agregó, es la actitud normal del cristiano, pero no es una actitud masoquista. Es en cambio una actitud que lo lleva "por el camino de Jesús":

"Cuando llegan las dificultades, llegan también las tentaciones. Por ejemplo el lamentarse: ‘Pero mira lo que me pasa'... un lamento. Y un cristiano que se lamenta continuamente, deja de ser un buen cristiano: es el Señor o la Señora Lamento, ¿no? Porque siempre se lamenta de todo, ¿no? El silencio en el soportar, el silencio en la paciencia. Aquel silencio de Jesús: Jesús en su Pasión no dijo más de dos o tres palabras necesarias…"

"Pero tampoco es un silencio triste: el silencio del soportar la Cruz no es un silencio triste. Es doloroso, muchas veces muy doloroso, pero no es triste. El corazón está en paz. Pablo y Silas rezaban en paz. Tenían dolores, porque se dice que luego de la cárcel el carcelero lavó las llagas - tenían llagas - pero soportaban en paz. Este camino de soportar nos hace profundizar la paz cristiana, nos hace fuerte en Jesús".

He aquí que el cristiano está llamado a soportar como hizo Jesús, "sin lamentarse, soportar en paz". El Papa Francisco agregó que este "entrar en paciencia, renueva nuestra juventud y nos hace más jóvenes":

"El paciente es aquel que, a la larga, ¡es el más joven! Pensamos a aquellos ancianos y ancianas en los asilos, aquellos que han soportado tanto en la vida: Miramos sus ojos, ojos jóvenes, tienen un espíritu joven y una renovada juventud".

El Papa dijo luego que "a esto nos invita el Señor: a esta renovada juventud pascual por el camino del amor, de la paciencia, del soportar las tribulaciones y también - me permito decirlo - de soportarnos el uno al otro. Porque también debemos hacer esto con caridad y con amor, porque si yo debo soportarte, estoy seguro que tú me soportas y así vamos adelante por la senda del camino de Jesús".

"Pidamos al Señor la gracia de este soportar cristiano que nos da la paz, de este soportar con el corazón, de este soportar gozoso para volvernos cada vez más jóvenes, como el buen vino: más jóvenes con esta renovada juventud pascual del espíritu. Así sea"

Papa Francisco - Homilía 7 de mayo 2013

Aborto: La Reina de mis cuentos



La Reina de mis cuentos

Autor e intérprete: Felipe Gómez

Así me arranques la vida y que prepares mi muerte
y me desgarres el alma no dejaré de amarte nunca yo
si destrozas mis sueños y olvidas que soy pequeño
si crees que aún no soy nada, igual por ti muero mamá de amor

Podrás borrar mi memoria, arrancarme de tus brazos
Hacer de cuenta que nada pasó, desbaratarme en pedazos
Pero si cambias de planes, te ofrezco mil y una sonrisas
Dormir tranquilo en las tardes, calmar mi llanto al escuchar tu voz

Sera lo más grande en mi vida y guardarás mi secretos
Tu la Reina de mis cuentos, mamá mi mejor amiga.

Hoy te digo estas palabras, pongo en tus manos mi suerte
Te habla tu hijo pequeño, sonrío desde tu vientre.

Oración para invocar el nombre de María

¡Madre de Dios y Madre mía María!
Yo no soy digno de pronunciar tu nombre;
pero tú que deseas y quieres mi salvación,
me has de otorgar, aunque mi lengua no es pura,
que pueda llamar en mi socorro
tu santo y poderoso nombre,
que es ayuda en la vida y salvación al morir.
¡Dulce Madre, María!
haz que tu nombre, de hoy en adelante,
sea la respiración de mi vida.
No tardes, Señora, en auxiliarme
cada vez que te llame.
Pues en cada tentación que me combata,
y en cualquier necesidad que experimente,
quiero llamarte sin cesar; ¡María!
Así espero hacerlo en la vida,
y así, sobre todo, en la última hora,
para alabar, siempre en el cielo tu nombre amado:
“¡Oh clementísima, oh piadosa,
oh dulce Virgen María!”
¡Qué aliento, dulzura y confianza,
qué ternura siento
con sólo nombrarte y pensar en ti!

Doy gracias a nuestro Señor y Dios,
que nos ha dado para nuestro bien,
este nombre tan dulce, tan amable y poderoso.
Señora, no me contento
con sólo pronunciar tu nombre;
quiero que tu amor me recuerde
que debo llamarte a cada instante;
y que pueda exclamar con san Anselmo:
“¡Oh nombre de la Madre de Dios,
tú eres el amor mío!”

Amada María y amado Jesús mío,
que vivan siempre en mi corazón y en el de todos,
vuestros nombres salvadores.
Que se olvide mi mente de cualquier otro nombre,
para acordarme sólo y siempre,
de invocar vuestros nombres adorados.

Jesús, Redentor mío, y Madre mía María,
cuando llegue la hora de dejar esta vida,
concédeme entonces la gracia de deciros:
“Os amo, Jesús y María;
Jesús y María,
os doy el corazón y el alma mía”.

martes, 13 de septiembre de 2016

Calendario de Fiestas Marianas


1 Solemnidad de María Madre de Dios. (Trad.) Circuncisión de Nuestro Señor.

2 Fundación de la Abadía en Dunes, Flandes en honor a la Santísima Virgen (1128).

3 Nuestra Señora de Sichem (474).

4 Nuestra Señora Treves, Italia (746). Se la apareció a San Jerónimo Emiliani, 1530.

5 Nuestra Señora de la Abundancia o la Prosperidad, Cursi, Italia(1641).

6 Nuestra Señora de Cana.

7 Nuestra Señora de Egipto.

8 Nuestra Señora del Pronto Socorro, Nueva Orleans, Luisiana (1809).

9 Nuestra Señora de la Clemencia o la Misericordia de Absam, cerca de Innsbruck, Austria (1797).

10 Nuestra Señora de los Guías, Constantinopla (1570).

11 Nuestra Señora de Bessiere, Limousin, Francia.

12 Nuestra Señora de la Calle Ancha, Roma.

13 Nuestra Señora de las Victorias, Praga Czechoslovakia (1620), hogar de Niño Jesús de Praga.

14 Nuestra Señora de la Palabra, Montserrat, España (1514).

15 Nuestra Señora de Banneux, Bélgica (1933).

16 Nuestra Señora del Refugio (Trad.). Nuestra Señora de Montserrat liberó a los cautivos de la tiranía de los Turcos, España.

17 Nuestra Señora de la Paz, Roma (1483). Nuestra Señora de Pontmain, Francia (1871).

18 Nuestra Señora de Dijon, Francia (1513).

19 Nuestra Señora de Gimout, Citeaux, Francia.

20 Nuestra Señora de las Mesas, Montpellier, Francia. "Armas de la ciudad de Montpellier"

21 Nuestra Señora de la Consolación, Roma (1471).

22 Vísperas de los Esponsales de Nuestra Señora con San José.

23 Fiesta de los Esponsales de Nuestra Señora con San José, aprobada por el Papa Pablo III (1546).

24 Nuestra Señora de Damasco (1203).

25 Traslado de las mortajas y la tumba de Nuestra Señora a Constantinopla en 455

26 Nuestra Señora de Campo Largo, Madrid, España (1261).

27 Nuestra Señora de la Vida, Provence, Francia. La imagen constantemente restituye la vida a niños que han muerto sin el Bautismo.

28 Nuestra Señora del Buen Socorro, cerca de Rouen, Francia (1613)

29 Nuestra Señora de Chatillon sur Seine, Francia. Le apareció a San Bernardo (1130).

30 Nuestra Señora de la Rosa, Luca, Italia.

31 Apariciones de Nuestra Señora a la Beata Angela de Foligny (1285).

1 Vísperas de la Purificación de Nuestra Señora.


2 Presentación de Jesús y Purificación de Nuestra Señora. Candelaria. Celebrada por primera vez en 544

3 Nuestra Señora de Saideneida, Damasco.

4 Nuestra Señora del Fuego.

5 Dedicación de la primera Iglesia de Nuestra Señora por San Pedro, Tortosa, Italia.

6 Nuestra Señora de Louvain, Bélgica (1444).

7 Nuestra Señora de la Gracia (o Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada), Roma (1610).

8 Abadía de Nuestra Señora del Lirio, Melun, Francia (siglo 13).

9 Nuestra Señora de las Campanas, Catedral de Saintes, Francia.

10 Nuestra Señora de la Paloma, Bolonia, Italia.

11 Nuestra Señora de Lourdes, Francia (1858).


12 Nuestra Señora de Argenteuil, Paris, construida por Clovis I (101) contiene una porción de la Túnica sin Costuras.

13 Nuestra Señora de Pellevoisin, Francia (1876).

14 Nuestra Señora de Bourbourg, Flandes (1383).

15 Nuestra Señora de Paris, Francia (522).

16 Nuestra Señora de la Espina, Chalons-sur-Marne, Francia (Siglo 19)

17 Nuestra Señora de Constantinopla, Bari, Turquía (566).

18 Nuestra Señora de Laon, Reims, Francia (500), fundada por San Remigio.

19 Nuestra Señora de la Buena Noticia, Lempdes, Francia (1500´s)

20 Nuestra Señora de Bolougne sur Mer, Francia (633).

21 Nuestra Señora de Bon Port, Dol.

22 Nuestra Señora del Socorro, Rennes, Francia

23 Nuestra Señora de Roches, cerca de Salamanca, España (434).

24 La plaga en Roma termina después que el Papa encabeza una procesión con la pintura de Nuestra Señora hecha por San Lucas, (591).

25 Nuestra Señora de la Victoria, Constantinopla (621). Nuestra Señora del Gran Poder, Quebec, Canadá (1673).

26 Nuestra Señora de los Campos, Paris, Francia, consagrada por San Denis (250).

27 Nuestra Señora de la Luz, Lisboa, Portugal, y Palermo, Italia (Siglo 18).

28 Institución del Monasterio de la Anunciación, Bethune, Francia (1519).




1 Nuestra Señora de la Cruz ( Della Croce) Crema, Italia (1873).

2 Nuestra Señora de las Apariciones Madrid, España (1449).

3 Nuestra Señora de los Angeles Toluse, Francia. Nuestra Señora de Longport Valois, Francia (1131).

4 Nuestra Señora de la Guardia, Marsella, Francia (1221).

5 Nuestra Señora de la Buen Auxilio, Montreal, Canada, (1657).

6 Nuestra Señora de Nazaret, Pierre Noire, Portugal (1150).

7 Nuestra Señora de la Estrella, Villa Viciosa, Portugal.

8 Nuestra Señora de las Virtudes, Lisboa, Portugal. Las 10 principales virtudes por las que ella es conocida: Pureza, Prudencia. Humildad, Fe, Piedad, Obediencia, Pobreza, Paciencia, Caridad y Compasión.

9 Nuestra Señora de Savigny, Francia (1112).

10 Nuestra Señora de la Vid, Tuscani, Italia.

11 Nuestra Señora de los Bosques, Porto, Portugal (Siglo 12) y Bretaña (1419).

12 Nuestra Señora de los Milagros, St. Maur del Fosses, Francia.

13 Nuestra Señora de la Emperadora, Roma (593)

14 Nuestra Señora de la Breche, Chartres, Francia (1568).

15 Nuestra Señora de la Clandestinidad, Chartres, Francia (911)

16 Nuestra Señora de la Fuente, Constantinopla (460).

17 Nuestra Señora de Irlanda (1697). El Oficio de Nuestra Señora es instituido por el Papa Urbano II (1095).

18 Nuestra Señora de las Mercedes de Savona.

19 Solemnidad de San José, Esposo de la Santísima Virgen María. La Señora Bella, Nogent-sur-Seine, Francia.

20 Nuestra Señora de Calevourt, cerca de Bruselas, Bélgica (1454).

21 Nuestra Señora de Bruges, Flandes (1150), donde se preserva un rizo de pelo de la Virgen.

22 Nuestra Señora de Citeaux, Francia (1098), construida por San Roberto.

23 Nuestra Señora de la Victoria de Lepanto, Hungría (1716)

24 Víspera de la Anunciación instituida por Gregorio II

25 Solemnidad de la Anunciación

26 Nuestra Señora de Soessons, Francia (1128). En la Abadía se guarda uno de los zapatos de Nuestra Señora.

27 Aparición de Nuestro Señor a Nuestra Señora, en cuanto resucitó de los muertos (de acuerdo con la fecha original).

28 Nuestra Señora de Castelbruedo, Cataluña, España.

29 Aparición de Nuestra Señora a Santa Bonet (Siglo 7).

30 Restablecimiento de la Capilla de Nuestra Señora en Boulogne-sur-mer, por el Obispo Claude Dormy.

31 Nuestra Señora de la Santa Cruz, Jerusalén


1 Nuestra Señora de las Lágrimas, Sicilia (1953).

2 Nuestra Señora de la Alta Gracia, Higuey, República Dominicana (1506). Nuestra Señora la Grande, Pointers, Francia.

3 Aparición de Nuestro Señor a Nuestra Señora y los Apóstoles en el cenáculo.

4 Nuestra Señora de la Gracia, Normandía, Francia.

5 Nuestra Señora de la Divina Providencia, Cussanio, Italia (1856).

6 Nuestra Señora de la Concepción, Flandes (1553).

7 Nuestra Señora de Puig, Valencia, España.

8 Nuestra Señora del Valle, Sicilia (1040).

9 Nuestra Señora de Myans, Savoy, Francia (1249).

10 Nuestra Señora de Laval (1646).

11 Nuestra Señora de Fourviere, Francia.

12 Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, Cuba.

13 Nuestra Señora de Mantua (1640).

14 Apariciones de Nuestra Señora a Santa Ludwina (1433). Nuestra Señora de Guam (1825).

15 Nuestra Señora de Keiff, Rusia (1010).

16 Nuestra Señora de las Victorias en la Iglesia de San Marcos, Venecia.

17 Nuestra Señora de Arabida, Portugal (Siglo 16).

18 El Papa Urbano Vi concede una indulgencia plenaria a todos aquellos que visiten la Iglesia de Nuestra Señora de Loreto (Siglo 14).

19 Nuestra Señora de Lyons, Francia (1643).

20 Nuestra Señora de Schier, Bavaria.

21 Institución de la Cofradía de la Inmaculada Concepción, Toledo, España (1506).

22 Nuestra Señora de Betharam, Francia (1503).

23 Nuestra Señora de Mende, África (Siglo 16).

24 Nuestra Señora de Bonaria, Isla Cerdeña (1370). Declara Patrona de Cerdeña en 1908.

25 Dedicación de la Santa Capilla Menor de Paris en honor a Nuestra Señora(1248)

26 Nuestra Señora del Buen Consejo y Nuestra Señora de Nairea, Navarra (1048).

27 Nuestra Señora de Moreneta, España.

28 Nuestra Señora del Roble, Anjou, Francia. Nuestra Señora de Quito, Ecuador (1534). "Nuestra Señora del Terremoto".

29 Nuestra Señora de la Fe, Amiens, Francia.

30 Nuestra Señora del África, Argel (1876).


Cuarto Domingo: Nuestra Señora de Carquere, Portugal.

1 Nuestra Señora de Reina de Mayo.

2 Nuestra Señora de Oviedo, España. (711).

3 Nuestra Señora de Jasna Gora, Polonia.

4 Nuestra Señora Ayudante, Normandía, Francia.

5 Nuestra Señora Reina de los Apóstoles.

6 Nuestra Señora de los Milagros en la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz, Roma (1483).

7 Nuestra Señora de Haut (1267).

Los Siete Gozos de Nuestra Señora (Siglo 11).

8 Nuestra Señora de Pompeii.

9 Nuestra Señora de Loreto, Ancona, Italia..

10 Dedicación de Constantinopla a Nuestra Señora por Constantino el Grande (Siglo 4). Nuestra Señora de Saussaie, Paris (1305).

11 Nuestra Señora de Aparecida, Patrona de Brazil. Aparición de Nuestra Señora a San Felipe Neri (1594).

12 Nuestra Señora del Poder, Aubervillers, Francia.

13 Nuestra Señora de Fátima.
Dedicación de Nuestra Señora de los Mártires, Roma (608).

14 Nuestra Señora de Bavaria (1330).

15 Nuestra Señora de Francia (1860).

16 Apariciones de Nuestra Señora Santa Catalina de Alejandría (Siglo 4).

17 Nuestra Señora de las Lagrimas, Italia (1494)

18 Dedicación de Nuestra Señora de la Abadía Bon Port, Diócesis de Evreux (1190).

19 Nuestra Señora de Flines, Douay (1279)

20 Dedicación de la Iglesia de La Ferté, Burgandy en honor a Nuestra Señora(1113).

21 Nuestra Señora de Vladimir, Rusia (1115). Nuestra Señora del Sudor, Salerno, Italia (1611).

22 Nuestra Señora del Monte Virgen, cerca de Nápoles, Italia (1119).

23 Nuestra Señora de los Milagros de Brescia, Italia (1478).

24 Nuestra Señora María Auxiliadora, Europa (Siglo 16).

25 Nuestra Señora la Nueva, Jerusalén (530).

26 Nuestra Señora de Caravaggio, Italia. (1432).

27 Nuestra Señora de Nápoles, Italia (533).

28 Fiesta de las Reliquias de Nuestra Señora, Venecia, Italia.

29 Nuestra Señora de Ardents, Arras, Francia (1095).

30 Nuestra Señora del Sagrado Corazón, México (1966). Dedicación de la Iglesia de Monte Virgen, cerca de Nápoles, Italia (1126).

31 Fiesta de la Visitación de Nuestra Señora,
Mediadora de Todas las Gracias (Trad.). 
El Reinado de María (Trad.)


1 Nuestra Señora de la Estrella, Aquileia, Italia (Siglo 15).

2 Nuestra Señora de Edesa, Asia Menor, en honor a la estatua que le hablo a San Alexis (400).

3 Nuestra Señora de Sasopoli, Italia (Siglo 14).

4 Nuestra Señora de la Colina, Lombardía, Italia (Siglo 4).

5 Nuestra Señora de Haut, Francia (1428).

6 Institución de las Monjas de la Visitación de Nuestra Señora por San Francisco de Sales (1610).

7 Nuestra Señora de Marienthal, Alemania, (Siglo 13).

8 Nuestra Señora de Alejandría, Egipto (Siglo 4).

9 Nuestra Señora de Mentorello, Italia. Nuestra Señora de Ligny, Loraine, Francia.

10 Nuestra Señora de Cranganor, India. La Iglesia fue construida por uno de los tres Magos (52).

11 Nuestra Señora de Esquernes, Flanders (1162).

12 Apariciones de Nuestra Señora a San Germán, Francia (Siglo 13).

13 Dedicación de la Iglesia de Nuestra Señora de Sichem, Bélgica (1604).

14 Nuestra Señora de Arras, Francia (371).

15 Fundación de Nuestra Señora de la Feuillants, Tolosa, Francia (1145). Nuestra Señora del Filo, Inglaterra, (Siglo 12).

16 Nuestra Señora de Aix de la Chapelle, Alemania (804).

17 Nuestra Señora del Bosque, Britanny, Francia (1419).

18 Aparición de Nuestra Señora a Santa Inés de Monte Pulciano, Italia.

19 Nuestra Señora de Monte Senario, Florencia, Italia (1240).

20 Nuestra Señora de la Consolación, Luxemburgo (1624).

21 Nuestra Señora de Matarieh en el Gran Cairo, Egipto.

22 Nuestra Señora de Narni, Italia (Siglo 15), habló con la Beata Lucia.

23 Nuestra Señora de Justinienne en Cartago, (Siglo 6).

24 Nuestra Señora de Clos Evrard, Trier, Alemania (1449).

25 Maternidad Divina de Nuestra Señora, declarada en el Concilio de Efeso en el año 431.

26 Nuestra Señora de Meliapore, Indias del Este (1542).

27 Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Siglo 13). Nuestra Señora del Dorade, Tolosa, Francia.

28 Institución del Ángelus de Nuestra Señora, Europa (1456).

b Nuestra Señora de Buglose, Francia (1634).

30 Nuestra Señora de Calais, Francia (1347).



1 Dedicación de la Iglesia de Jumieges, Normandía, Francia. (1067).

2 Fiesta de la Visitación de Nuestra Señora, instituida por el Papa Urbano IV en 1385.

3 Nuestra Señora de la Carolle, Paris (1418).

4 Nuestra Señora de los Milagros, Aviñón, Francia, construida por el Papa Juan XXII (Siglo 14).

5 Dedicación de Nuestra Señora de Cambray, Arras, Francia (1472).

6 Nuestra Señora D´Iron, Dunois, Francia (1631).

7 Nuestra Señora de Arras, Los Países Bajos (1380).

8 Nuestra Señora de Kazán, Rusia, (1579).

9 Nuestra Señora de la Expiación, Graymoor, Nueva York. (1948).

10 Nuestra Señora de Boulogne, Francia (1469).

11 Nuestra Señora de Clary, cerca de Orleans, Francia (Siglo 15).

12 Nuestra Señora de Lure, Aviñón, Francia (1110).

13 Imagen de Nuestra Señora de Chartres, Francia, con la inscripción "A una virgen que dará a luz". Un siglo antes del nacimiento de Cristo.

14 Nuestra Señora del Arbusto, Portugal, (1118).

15 Nuestra Señora de Molanus, Jerusalén (1099).

16 Nuestra Señora del Carmen. Fiesta del Escapulario Café (1251).


17 Nuestra Señora de Campitelli, Italia (524).

18 Nuestra Señora de las Victorias, Toledo, España (1202).

19 Nuestra Señora de Moyen Point, cerca de Peronne, Francia.

20 Nuestra Señora de la Gracia, en Picpus, Faubourg, St. Antoine, Paris (1629).

21 Nuestra Señora de Verdun, Lorraine (Siglo 5).

22 Nuestra Señora de la Seguridad o del Escondite Seguro, Overloon, Holanda.

23 Institución de la Orden de Nuestra Señora de Premontre, Lancaster, Inglaterra

24 Fundación de Nuestra Señora de Cambrón, Francia (1148).

25 Nuestra Señora de Lac Bouchet, Quebec (1920).

26 Nuestra Señora de la Fe, Cauchy

27 Victoria sobre los Turcos por los Caballeros de Rhodes en 1480 a través de la intercesión de Nuestra Señora.

28 Nuestra Señora de la Fe, Gravelines.

29 Nuestra Señora del Rescate, Madrid, España.

30 Nuestra Señora de Gray, Francia (1602).

31 Nuestra Señora del Martirio, Lorban, Portugal.

1 Nuestra Señora pidió el establecimiento de una Orden para la Redención de los Cautivos (1218).

2 Nuestra Señora de los Angeles, Asís, Italia (Siglo 13).

3 Nuestra Señora de las Reverencias, Londres (1071).

4 Nuestra Señora de Dordrecht, Holanda. Santuario construido por Santa Santera.

5 Santa María la Mayor (Nuestra Señora de las Nieves), Roma, Italia (352), donde se guarda el Pesebre de Nuestro Señor.

6 Nuestra Señora de Copacabana, Bolivia.

7 Nuestra Señora de Schiedam, Holanda (Siglo 15).

8 Nuestra Señora de Kuehn, cerca de Brucelas, Bélgica.

9 Nuestra Señora de Oegnies, Brabant, Países Bajos.

10 Institución de la Orden de Nuestra Señora de las Mercedes, Barcelona, España (1218).

11 Nuestra Señora del Camino, San Carlos, Missouri.

12 Nuestra Señora de Rouen, Francia.

13 Dormición de Nuestra Señora (58) (Trad.)

14 Vigilia de la Asunción de Nuestra Señora .

15 Solemnidad de la Asunción de Nuestra Señora a los cielos, Instituida por el Papa Leo IV (847). Día de Obligación.

16 Nuestra Señora de Trapani, Sicilia.

17 Victoria del Rey de Francia, implorando la intercesión de Nuestra Señora de Chartres (1304).

18 Coronación de Nuestra Señora.

19 Nuestra Señora de Don, Rusia (1380).

20 Nuestra Señora del "Ave" de San Bernardo, Brabana, Países Bajos.

21 Nuestra Señora de Knock, Irlanda (1879).

22 El Reinado de María, Octava de la Asunción, Instituida por el Papa Leo IV (847).

23 Nuestra Señora de la Victoria de Valois, Francia (1328).

24 Nuestra Señora Salud de los Enfermos. Nuestra Señora de Benoite-Vaux, Francia.

25 Nuestra Señora de Rossano, Calabria, Italia.

26 Nuestra Señora de Czestochowa, Polonia. Nuestra Señora de la Treille Douay, Francia (1543).

27 Nuestra Señora de Moustier, Francia. Los 7 gozos de la Santísima Virgen María (Trad.).

28 Nuestra Señora de Kiev, Rusia (1240)

29 Nuestra Señora de Clermont, Polonia (1380).

31 Nuestra Señora de los Fundadores, Constantinopla.


1 Colección de todas las Fiestas de Nuestra Señora, celebrada en Louvain.

2 Nuestra Señora de Helbron, Alemania (1441).

3 Nuestra Señora del Divino Pastor, Francia.

4 Nuestra Señora de Haut, le restauró la vida a una mujer joven (1419).

5 Nuestra Señora de los Bosques, Galloro (1621).

6 Nuestra Señora de la Fuente, Valenciennes, Francia.

7 Vigilia del Nacimiento de Nuestra Señora, inspirado por el Papa Gregorio II (722).

8 Nacimiento de la Santísima Virgen María (Siglo 15) (Trad.).

9 Nuestra Señora de Le Puy, Francia (221).

10 Nuestra Señora de Trut, Santuario cerca de Cologne, Alemania, construido por San Heriberto (Siglo 10).

11 Nuestra Señora de Hildesheim, Alemania (Siglo 11).

12 El Dulce Nombre de María. (Trad.)

13 Nuestra Señora de Zell (Mariazell), Austria y Nuestra Señora de Guadalupe, España (1100´s).

14 Nuestra Señora de Einsiedeln, Suiza.

15 Nuestra Señora de los Dolores 7 Dolores de María: (La Presentación en el Templo, La Huida a Egipto, La Perdida en el Templo, El Vía Crucis, La Muerte de Jesús en la Cruz, Jesús ya Muerto es Puesto en sus Brazos y Jesús es Colocado en la Tumba).

16 Nuestra Señora de la Buena Nueva, Sicilia.

17 Nuestra Señora de las Candelas (Siglo 15).

18 Nuestra Señora de Smelcem, Flanders.

19 Nuestra Señora de La Salette, Francia (1846).

20 Nuestra Señora del Pie de Plata, Lorraine, Francia (1284).

21 Nuestra Señora de Pucha, Valencia (1223).

22 El Nombre de María es dado a Nuestra Señora por Santa Ana su madre.

23 Nuestra Señora de Valvenere, España.

24 Nuestra Señora del Rescate, España (1218).

25 Nuestra Señora Madre del Divino Pastor, España (1703).

26 Nuestra Señora de la Victoria en Tourney (1340).

27 Nuestra Señora de la Feliz Asamblea, Le Laus, Francia (1664).

28 Nuestra Señora de Cambrón, Francia (1322).

29 Nuestra Señora de Tongres, Francia (1081).

30 Nuestra Señora de Beaumont, Lorraine, Francia (Siglo 12).

1 Fundación de la Abadía de la Couronne en Angouleme (1122).

2 Nuestra Señora de la Asunción, Nápoles, Italia (Siglo 11).

3 Nuestra Señora del Lugar, Roma (1250).

4 Nuestra Señora de Vaussivieres, Auvergne, Francia (1374).

5 Nuestra Señora de Buch, Guienne.

6 Nuestra Señora de Toda Ayuda, (1640). Nuestra Señora de la Plebe, Venecia (1480).

7 Nuestra Señora del Rosario, instituida por el Papa Gregorio XIII (1573).

8 Iglesia de Nuestra Señora de los Regalos, Avignon, Francia (Siglo 1), fundada por Santa Marta.

9 Cura Milagrosa de San Juan Damaceno por Nuestra Señora (723) (le fue restaurada una mano gravemente enferma).

10 Nuestra Señora del claustro, Citeaux, Francia (1624).

11 Fiesta de la Divina Maternidad de Nuestra Señora (Trad.).

12 Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza, España (36). Nuestra Señora de Zapopán, México (1541). Nuestra Señora de la Fe, Bélgica (1609).

13 Nuestra Señora de Clairveaux, Francia (Siglo 12).

14 Nuestra Señora de Larochelle, Francia (Siglo 7).

15 Dedicación de la Iglesia de Nuestra Señora de Terouenne (1133).

16 Dedicación de la Iglesia de Nuestra Señora de Milán (1417) por el Papa Martín V.

17 Dedicación de la Cueva de Nuestra Señora de Chartres, Francia (46), por San Pontiano.

18 Dedicación de la Iglesia de Nuestra Señora de Reims (405), construida por San Nicasio.

19 Dedicación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de la Abadía, Francia (1235), fundada por San Luis.

20 Dedicación de la Abadía de Nuestra Señora, Pontigny, Francia (1114).

21 Nuestra Señora de Talan, Francia.

22 Nuestra Señora de la Clandestinidad, Gran Cairo (Siglo 12).

23 Nuestra Señora de la Consolación, Francia.

24 Nuestra Señora de los Ermitaños, Suiza, (1418).

25 Dedicación de la Catedral de Nuestra Señora de Toledo, España (1075).

26 Nuestra Señora de la Victoria, Francia (1225).

27 Dedicación de la Basílica de Nuestra Señora Auxilio de los Cristianos, Turín, Italia, construida por San Juan Bosco (1868).

28 Nuestra Señora de Vivonne, Francia.

29 Nuestra Señora de Oropa, Italia (380).

30 Nuestra Señora de Mondevi, Piedmont (1540).

31 El Milagro de San Fort, Chartres, Francia, (1116).


1 Nuestra Señora de la Palma, Cádiz, España.

2 Nuestra Señora de Emminont, Francia.

3 Nuestra Señora de Rennes, Francia.

4 Nuestra Señora de Port Louis, Milán, Italia.

5 Nuestra Señora de Damietta, Egipto, (1220).

6 Nuestra Señora de Valfleurie, Francia.

7 Nuestra Señora del Estanque, Francia, (1531).

8 Nuestra Señora de Belle Fontaine, La Rochelle.

9 Nuestra Señora de Almudena, Madrid, España.

10 Curación Milagrosa a través de la Intercesión de Nuestra Señora de Loreto, (1552).

11 Nuestra Señora de los Portugueses, (1546).

12 Nuestra Señora de la Torre Secreta, Turín, Italia, (1863).

13 Nuestra Señora de Nanteuil, Francia (Siglo 1).

14 Nuestra Señora de la Gruta, Lamego, Portugal.

15 Nuestra Señora de Pignerol, Francia, (1098).

16 Nuestra Señora de Chieves, Bélgica, (1130).

17 Nuestra Señora de Sión, Reina de los Judíos, (1393).

18 Virgen del Rosario de Chiquinquirá, Colombia, (1555).

19 Nuestra Señora de la Buena Noticia o Noticias Alegres.

20 Nuestra Señora de La Guarde, Italia.

21 Presentación de la Santísima Virgen María (13 A.C.).

22 Nuestra Señora de Lavang, Viet Nam (1798).

23 Nuestra Señora de, Italia

24 Nuestra Señora de Montserrat, España.

25 Nuestra Señora de la Roca de Fiesola, Italia (1028).

26 Nuestra Señora de las Montañas, Italia, (1500).

27 Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, (1830).

28 Nuestra Señora de Walsingham, Inglaterra.

29 Aparición de Nuestra Señora en Beauraing, Bélgica (1932).

30 Nuestra Señora de Genesta.



1 Nuestra Señora de Ratisbon, Bavaria (1842).

2 Nuestra Señora de Didinia, Capadocia, Turquía.

3 Nuestra Señora de Filermo, Malta. Nuestra Señora de la Victoria, Paris (1629).

4 Nuestra Señora la Chappelle, Abbeville (1400).

5 Nuestra Señora del Colegio Jesuita, Roma (1584).

6 Nuestra Señora de Seez, construida por San Latuin (Siglo 5).

7 Nuestra Señora de Paris (1550).

8 Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. Día de Obligación.

9 Nuestra Señora de la Concepción, Nápoles, Italia (1618).

10 Nuestra Señora de Loreto, Italia (1291).

11 Nuestra Señora de los Angeles, Paris (1212).

12 Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de México y del Continente Americano (1531).

13 Nuestra Señora de la Santa Capilla, Paris (1550).

14 Nuestra Señora de Alba Royale, Hungría (1005).

15 Nuestra Señora las Fuerzas Armadas.

16 Nuestra Señora del Bueno o Feliz Parto, traída de Madrid, España a San Agustín, Florida (1565).

17 Nuestra Señora de Amiens, Francia.

18 Dedicación de Nuestra Señora de Marsella por San Lázaro.

19 Nuestra Señora de Toledo, España (657).

20 Nuestra Señora de Molene, Francia (1075).

21 Nuestra Señora de San Acheul, Amiens, Francia.

22 Nuestra Señora de Chartres, Madre de la Juventud, Francia (1935).

23 Nuestra Señora de Ardilliers, Francia.

24 Nupciales de Nuestra Señora y San José.

25 Nacimiento de Nuestro Jesucristo, Dios y Señor. Día de Obligación

26 Nuestra Señora de Acheripita, Rossano, Italia (1140)

27 Fiesta de la Sagrada Familia. Institución de los Caballeros de Nuestra Señora(1370).

28 Nuestra Señora de Pontoise, Francia (Siglo 12).

29 Nuestra Señora de Spire, Alemania (1146).

30 Nuestra Señora de Bolonia, Italia (1193).

31 La Imagen de Nuestra Señora de Chartres trajo de nuevo a la vida al hijo del Rey Geoffry.



"En azul las principales fiestas marianas, con su explicación en la página corazones.org, fuente de la información aquí publicada."


lunes, 12 de septiembre de 2016

AVE MARIS STELLA



Ave Maris Stella

(Latín)

Ave, Maris stella,
Dei mater alma,
Atque semper Virgo
Felix caeli porta

Sumens illud
Ave Gabrielis ore,
Funda nos in pace,
Mutans Evae nomen.

Solve vincla reis,
Profer lumen caecis,
Mala nostra pelle,
Bona cuncta posce.

Monstra te esse matrem,
Sumat per te preces
Qui pro nobis natus,
tulit esse tuus.

Virgo singularis
Inter omnes mitis,
Nos culpis solutos
Mites fac et castos.

Vitam praesta puram,
iter para tutum:
ut videntes lesum
semper collaetemur.

Sit laus Deo Patri,
summo Christo decus,
Spiritui Sancto,
tribus honor unus. Amen.

Salve Estrella del mar


Salve Estrella del mar, 
Santa Madre de Dios
y siempre Virgen, 
feliz Puerta del cielo.

Tú que has recibido 
el saludo de Gabriel,
y has cambiado el nombre de Eva,
establécenos en la paz.

Rompe las ataduras de los pecadores,
da luz a los ciegos,
aleja de nosotros los males
y alcánzanos todos los bienes.

Muestra que eres Madre: 
reciba nuestras súplicas
por medio de Ti, Aquél que, naciendo por nosotros,
aceptó ser Hijo tuyo.

¡Oh, Virgen incomparable!
¡Amable como ninguna!
Haz que, libres de nuestras culpas,
permanezcamos humildes y castos.

Danos una vida limpia,
prepáranos un camino seguro;
para que, viendo a Jesús, 
nos alegremos eternamente contigo.

Demos alabanza a Dios Padre,
gloria a Cristo Soberano 
y también al Santo Espíritu,
a los Tres un mismo honor. Amén.





El Santo Nombre de María

Hoy 12 de septiembre celebramos la Fiesta del Santo Nombre de María, o el Dulce nombre de María. Fue en el año 1513 que el Papa Inocencio XI estableció esta fiesta para la iglesia cristiana de occidente, aunque la fiesta es mucho más antigua. 

Hoy me permito, compartir información publicada en aciprensa, en relación al dulce nombre de María:

El evangelista San Lucas revela el nombre de la doncella que va a ser la Madre de Dios: "Y su nombre era María". El nombre de María, traducido del hebreo "Miriam", significa Doncella, Señora, Princesa.

Estrella del Mar, feliz Puerta del cielo, como canta el himno Ave maris stella. El nombre de María está relacionado con el mar pues las tres letras de mar guardan semejanza fonética con María. También tiene relación con "mirra", que proviene de un idioma semita. La mirra es una hierba de África que produce incienso y perfume (Jesús Marí Ballester).

En el libro "Mes de María" del Padre Eliecer Salesman, se explica que

María en el idioma popular significa: "La Iluminadora". (S. Jeronimo M 1.23.780). En el idioma arameo significa: "Señora" o "Princesa" (Bover). El significado científico de María en el idioma hebreo es: "Hermosa" (Banderhewer).

En el idioma egipcio que fue donde primero se utilizó este nombre significa: "La preferida de Yahvé Dios". (Exodo 15, 20). Mar o Myr, en Egipcio significaba la más preferida de las hijas. Y "Ya" o "Yam", significaba: El Dios verdadero -Yahvé-. Así que MAR-YA o MYR-YAM en egipcio significaría: "La Hija preferida de Dios" (Zorell).

1. María, nombre santo


El augusto nombre de María, dado a la Madre de Dios, no fue cosa terrenal, ni inventado por la mente humana o elegido por decisión humana, como sucede con todos los demás nombres que se imponen. Este nombre fue elegido por el cielo y se le impuso por divina disposición, como lo atestiguan san Jerónimo, san Epifanio, san Antonino y otros. “Del Tesoro de la divinidad –dice Ricardo de San Lorenzo– salió el nombre de María”. De él salió tu excelso nombre; porque las tres divinas personas, prosigue diciendo, te dieron ese nombre, superior a cualquier nombre, fuera del nombre de tu Hijo, y lo enriquecieron con tan grande poder y majestad, que al ser pronunciado tu nombre, quieren que, por reverenciarlo, todos doblen la rodilla, en el cielo, en la tierra y en el infierno. Pero entre otras prerrogativas que el Señor concedió al nombre de María, veamos cuán dulce lo ha hecho para los siervos de esta santísima Señora, tanto durante la vida como en la hora de la muerte.

2. María, nombre lleno de dulzura


En cuanto a lo primero, durante la vida, “el santo nombre de María –dice el monje Honorio– está lleno de divina dulzura”. De modo que el glorioso san Antonio de Papua, reconocía en el nombre de María la misma dulzura que san Bernardo en el nombre de Jesús. “El nombre de Jesús”, decía éste; “el nombre de María”, decía aquél, “es alegría para el corazón, miel en los labios y melodía para el oído de sus devotos”. Se cuenta del V. Juvenal Ancina, obispo de Saluzzo, que al pronunciar el nombre de María experimentaba una dulzura sensible tan grande, que se relamía los labios. También se refiere que una señora en la ciudad de colonia le dijo al obispo Marsilio que cuando pronunciaba el nombre de María, sentía un sabor más dulce que el de la miel. Y, tomando el obispo la misma costumbre, también experimentó la misma dulzura. Se lee en el Cantar de los Cantares que, en la Asunción de María, los ángeles preguntaron por tres veces: “¿Quién es ésta que sube del desierto como columnita de humo? ¿Quién es ésta que va subiendo cual aurora naciente? ¿Quién es ésta que sube del desierto rebosando en delicias?” (Ct 3, 6; 6, 9; 8, 5). Pregunta Ricardo de San Lorenzo: “¿Por qué los ángeles preguntan tantas veces el nombre de esta Reina?” Y él mismo responde: “Era tan dulce para los ángeles oír pronunciar el nombre de María, que por eso hacen tantas preguntas”.

Pero no quiero hablar de esta dulzura sensible, porque no se concede a todos de manera ordinaria; quiero hablar de la dulzura saludable, consuelo, amor, alegría, confianza y fortaleza que da este nombre de María a los que lo pronuncian con fervor.

3. María, nombre que alegra e inspira amor


Dice el abad Francón que, después del sagrado nombre de Jesús, el nombre de María es tan rico de bienes, que ni en la tierra ni en el cielo resuena ningún nombre del que las almas devotas reciban tanta gracia de esperanza y de dulzura. El nombre de María –prosigue diciendo– contiene en sí un no sé qué de admirable, de dulce y de divino, que cuando es conveniente para los corazones que lo aman, produce en ellos un aroma de santa suavidad. Y la maravilla de este nombre –concluye el mismo autor– consiste en que aunque lo oigan mil veces los que aman a María, siempre les suena como nuevo, experimentando siempre la misma dulzura al oírlo pronunciar.

Hablando también de esta dulzura el B. Enrique Susón, decía que nombrando a María, sentía elevarse su confianza e inflamarse en amor con tanta dicha, que entre el gozo y las lágrimas, mientras pronunciaba el nombre amado, sentía como si se le fuera a salir del pecho el corazón; y decía que este nombre se le derretía en el alma como panal de miel. Por eso exclamaba: “¡Oh nombre suavísimo! Oh María ¿cómo serás tú misma si tu solo nombre es amable y gracioso!”.Contemplando a su buena Madre el enamorado san Bernardo le dice con ternura: “¡Oh excelsa, oh piadosa, oh digna de toda alabanza Santísima Virgen María, tu nombre es tan dulce y amable, que no se puede nombrar sin que el que lo nombra no se inflame de amor a ti y a Dios; y sólo con pensar en él, los que te aman se sienten más consolados y más inflamados en ansias de amarte”. Dice Ricardo de San Lorenzo: “Si las riquezas consuelan a los pobres porque les sacan de la miseria, cuánto más tu nombre, oh María, mucho mejor que las riquezas de la tierra, nos alivia de las tristezas de la vida presente”.

Tu nombre, oh Madre de Dios –como dice san Metodio– está lleno de gracias y de bendiciones divinas. De modo que –como dice san Buenaventura– no se puede pronunciar tu nombre sin que aporte alguna gracia al que devotamente lo invoca. Búsquese un corazón empedernido lo más que se pueda imaginar y del todo desesperado; si éste te nombra, oh benignísima Virgen, es tal el poder de tu nombre –dice el Idiota– que él ablandará su dureza, porque eres la que conforta a los pecadores con la esperanza del perdón y de la gracia. Tu dulcísimo nombre –le dice san Ambrosio– es ungüento perfumado con aroma de gracia divina. Y el santo le ruega a la Madre de Dios diciéndole: “Descienda a lo íntimo de nuestras almas este ungüento de salvación”. Que es como decir: Haz Señora, que nos acordemos de nombrarte con frecuencia, llenos de amor y confianza, ya que nombrarte así es señal o de que ya se posee la gracia de Dios, o de que pronto se ha de recobrar.

Sí, porque recordar tu nombre, María, consuela al afligido, pone en camino de salvación al que de él se había apartado, y conforta a los pecadores para que no se entreguen a la desesperación; así piensa Landolfo de Sajonia. Y dice el P. Pelbarto que como Jesucristo con sus cinco llagas ha aportado al mundo el remedio de sus males, así, de modo parecido, María, con su nombre santísimo compuesto de cinco letras, confiere todos los días el perdón a los pecadores.

4. María, nombre que da fortaleza


Por eso, en los Sagrados cantares, el santo nombre de María es comparado al óleo: “Como aceite derramado es tu nombre” (Ct 1, 2). Comenta así este pasaje el B. Alano: “Su nombre glorioso es comparado al aceite derramado porque, así como el aceite sana a los enfermos, esparce fragancia, y alimenta la lámpara, así también el nombre de María, sana a los pecadores, recrea el corazón y lo inflama en el divino amor”. Por lo cual Ricardo de San Lorenzo anima a los pecadores a recurrir a este sublime nombre, porque eso sólo bastará para curarlos de todos sus males, pues no hay enfermedad tan maligna que no ceda al instante ante el poder del nombre de María”.

Por el contrario los demonios, afirma Tomás de Kempis, temen de tal manera a la Reina del cielo, que al oír su nombre, huyen de aquel que lo nombra como de fuego que los abrasara. La misma Virgen reveló a santa Brígida, que no hay pecador tan frío en el divino amor, que invocando su santo nombre con propósito de convertirse, no consiga que el demonio se aleje de él al instante. Y otra vez le declaró que todos los demonios sienten tal respeto y pavor a su nombre que en cuanto lo oyen pronunciar al punto sueltan al alma que tenían aprisionada entre sus garras.

Y así como se alejan de los pecadores los ángeles rebeldes al oír invocar el nombre de María, lo mismo –dijo la Señora a santa Brígida– acuden numerosos los ángeles buenos a las almas justas que devotamente la invocan.

Atestigua san Germán que como el respirar es señal de vida, así invocar con frecuencia el nombre de María es señal o de que se vive en gracia de Dios o de que pronto se conseguirá; porque este nombre poderoso tiene fuerza para conseguir la vida de la gracia a quien devotamente lo invoca. En suma, este admirable nombre, añade Ricardo de San Lorenzo es, como torre fortísima en que se verán libres de la muerte eterna, los pecadores que en él se refugien; por muy perdidos que hubieran sido, con ese nombre se verán defendidos y salvados.

Torre defensiva que no sólo libra a los pecadores del castigo, sino que defiende también a los justos de los asaltos del infierno. Así lo asegura el mismo Ricardo, que después del nombre de Jesús, no hay nombre que tanto ayude y que tanto sirva para la salvación de los hombres, como este incomparable nombre de María. Es cosa sabida y lo experimentan a diario los devotos de María, que este nombre formidable da fuerza para vencer todas las tentaciones contra la castidad. Reflexiona el mismo autor considerando las palabras del Evangelio: “Y el nombre de la Virgen era María” (Lc 1, 27), y dice que estos dos nombres de María y de Virgen los pone el Evangelista juntos, para que entendamos que el nombre de esta Virgen purísima no está nunca disociado de la castidad. Y añade san Pedro Crisólogo, que el nombre de María es indicio de castidad; queriendo decir que quien duda si habrá pecado en las tentaciones impuras, si recuerda haber invocado el nombre de María, tiene una señal cierta de no haber quebrantado la castidad.

5. María, nombre de bendición


Así que, aprovechemos siempre el hermoso consejo de san Bernardo: “En los peligros, en las angustias, en las dudas, invoca a María. Que no se te caiga de los labios, que no se te quite del corazón”. En todos los peligros de perder la gracia divina, pensemos en María, invoquemos a María junto con el nombre de Jesús, que siempre han de ir estos nombres inseparablemente unidos. No se aparten jamás de nuestro corazón y de nuestros labios estos nombres tan dulces y poderosos, porque estos nombres nos darán la fuerza para no ceder nunca jamás ante las tentaciones y para vencerlas todas. Son maravillosas las gracias prometidas por Jesucristo a los devotos del nombre de María, como lo dio a entender a santa Brígida hablando con su Madre santísima, revelándole que quien invoque el nombre de María con confianza y propósito de la enmienda, recibirá estas gracias especiales: un perfecto dolor de sus pecados, expiarlos cual conviene, la fortaleza para alcanzar la perfección y al fin la gloria del paraíso. Porque, añadió el divino Salvador, son para mí tan dulces y queridas tus palabras, oh María, que no puedo negarte lo que me pides.

En suma, llega a decir san Efrén, que el nombre de María es la llave que abre la puerta del cielo a quien lo invoca con devoción. Por eso tiene razón san Buenaventura al llamar a María “salvación de todos los que la invocan”, como si fuera lo mismo invocar el nombre de María que obtener la salvación eterna. También dice Ricardo de San Lorenzo que invocar este santo y dulce nombre lleva a conseguir gracias sobreabundantes en esta vida y una gloria sublime en la otra. Por tanto, concluye Tomás de Kempis: “Si buscáis, hermanos míos, ser consolados en todos vuestros trabajos, recurrid a María, invocad a María, obsequiad a María, encomendaos a María. Disfrutad con María, llorad con María, caminad con María, y con María buscad a Jesús. Finalmente desead vivir y morir con Jesús y María. Haciéndolo así siempre iréis adelante en los caminos del Señor, ya que María, gustosa rezará por vosotros, y el Hijo ciertamente atenderá a la Madre”.


6. María, nombre consolador


Muy dulce es para sus devotos, durante la vida, el santísimo nombre de María, por las gracias supremas que les obtiene, como hemos vitos. Pero más consolador les resultará en la hora de la muerte, por la suave y santa muerte que les otorgará. El P. Sergio Caputo, jesuita, exhortaba a todos los que asistieran a un moribundo, que pronunciasen con frecuencia el nombre de María, dando como razón que este nombre de vida y esperanza, sólo con pronunciarlo en la hora de la muerte, basta para dispersar a los enemigos y para confortar al enfermo en todas sus angustias. De modo parecido, san Camilo de Lelis, recomendaba muy encarecidamente a sus religiosos que ayudasen a los moribundos con frecuencia a invocar los nombres de Jesús y de María como él mismo siempre lo había practicado; y mucho mejor lo practicó consigo mismo en la hora de la muerte, como se refiere en su biografía; repetía con tanta dulzura los nombres, tan amados por él, de Jesús y de María, que inflamaba en amor a todos los que le escuchaban. Y finalmente, con los ojos fijos en aquellas adoradas imágenes, con los brazos en cruz, pronunciando por última vez los dulcísimos nombres de Jesús y de María, expiró el santo con una paz celestial. Y es que esta breve oración, la de invocar los nombres de Jesús y de María, dice Tomás de Kempis, cuanto es fácil retenerla en la memoria, es agradable para meditar y fuerte para proteger al que la utiliza, contra todos los enemigos de su salvación.

7. María, nombre de buenaventura


¡Dichoso –decía san Buenaventura– el que ama tu dulce nombre, oh Madre de Dios! Es tan glorioso y admirable tu nombre, que todos los que se acuerdan de invocarlo en la hora de la muerte, no temen los asaltos de todo el infierno.

Quién tuviera la dicha de morir como murió fray Fulgencio de Ascoli, capuchino, que expiró cantando: “Oh María, oh María, la criatura más hermosa; quiero ir al cielo en tu compañía”. O como murió el B. Enrique, cisterciense, del que cuentan los anales de su Orden que murió pronunciando el dulcísimo nombre de María.

Roguemos pues, mi devoto lector, roguemos a Dios nos conceda esta gracia, que en la hora de la muerte, la última palabra que pronunciemos sea el nombre de María, como lo deseaba y pedía san Germán. ¡Oh muerte dulce, muerte segura, si está protegida y acompañada con este nombre salvador que Dios concede que lo pronuncien los que se salvan! ¡Oh mi dulce Madre y Señora, te amo con todo mi corazón! Y porque te amo, amo también tu santo nombre. Propongo y espero con tu ayuda invocarlo siempre durante la vida y en la hora de la muerte. Concluyamos con esta tierna plegaria de san Buenaventura: “Para gloria de tu nombre, cuando mi alma esté para salir de este mundo, ven tú misma a mi encuentro, Señora benditísima, y recíbela”. No desdeñes, oh María –sigamos rezando con el santo– de venir a consolarme con tu dulce presencia. Sé mi escala y camino del paraíso. Concédele la gracia del perdón y del descanso eterno. Y termina el santo diciendo: “Oh María, abogada nuestra, a ti te corresponde defender a tus devotos y tomar a tu cuidado su causa ante el tribunal de Jesucristo”.

Fuente: aciprensa

jueves, 8 de septiembre de 2016

Natividad de la Virgen María



Un pequeño homenaje para nuestra Madre, en el día de su nacimiento:

Dulce niña María




Dulce niña María, 
de voz tan tierna que hace llorar
dulce niña preciosa
que en el jardín de rosas
mi amor compró.

Hoy gime mi alma,
cuando tú lloras por este mundo pecador.
Hoy gime mi alma, 
por tu mensaje de penitencia y oración.

No, no llores más, mi niña
no llores más, ¿quién te ofendió así?
Déjame secar tus lágrimas
por los ultrajes y blasfemias contra tú virginidad.

Hoy gime mi alma,
cuando tu lloras por este mundo pecador.
Hoy gime mi alma, 
por tu mensaje de penitencia y oración.

Amor - George Herbert


El Amor me acogió; y mi alma retrocedió,
Culpable de polvo y de pecado.
Pero el Amor clarividente, viéndome dudar
Desde el momento en el que entré,
Se acercó a mí, preguntando dulcemente
Si necesitaba algo.

“Un invitado", contesté, "digno de estar aquí"
El Amor respondió : “Tú lo serás”
¿Yo, el malo, el ingrato? ¡Ah!, mi amado,
No te pude mirar.
El Amor me cogió de la mano y me respondió sonriendo:
“¿Quién ha hecho esos ojos sino Yo?”

"Es verdad, Señor, pero yo los he manchado.
Que mi vergüenza me lleve donde merezco."
"Y no sabes", preguntó el Amor, ¿quién ha cargado con las culpas?"
Mi amado, entonces serviré.
"Siéntate", dice el Amor, "y saborea mi carne"
Entonces me senté y comí.

Poema místico de George Herbert (1593-1632)

martes, 6 de septiembre de 2016

No todo conviene


Mensaje bíblico: Pleito entre los hermanos



1 de Corintios 6. 1-11


Cuando uno de ustedes tiene un pleito con otro, ¿cómo se atreve a pedir justicia ante los tribunales paganos en lugar de someterse al juicio de los 
consagrados? ¿No saben que los consagrados juzgarán al mundo?

Y si ustedes van a juzgar al mundo, ¿no les parece que son competentes en asuntos de poca importancia? ¿No saben que juzgaremos a los ángeles? Cuánto más, entonces podemos juzgar asuntos de la vida ordinaria.

Si tienen litigios ordinarios, ¿cómo nombran jueces gente que nada significa para la Iglesia? Lo digo para que se avergüencen. ¿O sea que entre ustedes no hay ningún experto que pueda hacer de árbitro entre hermanos?

Al contrario, un hermano pleitea con otro y lo hace en tribunales de no creyentes. Ya es bastante desgracia que tengan pleitos entre ustedes.
¿Acaso no sería mejor sufrir la injusticia? ¿O dejarse robar? Pero no, ustedes mismos son los que perjudican y roban a sus hermanos.

¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No sigan engañándose: ni inmorales ni idólatras ni adúlteros ni afeminados ni homosexuales ni ladrones ni avaros ni borrachos ni calumniadores ni explotadores heredarán el reino de Dios.

Algunos de ustedes fueron de ésos; pero han sido purificados y consagrados y absueltos por la invocación del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.

Palabra de Dios

lunes, 5 de septiembre de 2016

Si puedo



Si puedo


Si puedo hacer, hoy, alguna cosa,
si puedo realizar algún servicio,
si puedo decir algo bien dicho,
dime cómo hacerlo, Señor.

Si puedo arreglar un fallo humano,
si puedo dar fuerzas a mi prójimo,
si puedo alegrarlo con mi canto,
dime cómo hacerlo, Señor.

Si puedo ayudar a un desgraciado,
si puedo aliviar alguna carga,
si puedo irradiar más alegría,
dime cómo hacerlo, Señor


Grenville Kleiser